Muchos trabajadores, desde techadores hasta soldadores y limpiadores de ventanas hasta carpinteros, a menudo trabajan en altura o incluso trabajan en altura todos los días. Por supuesto, estos trabajadores son conscientes de los peligros y, en general, toman medidas para protegerse de una caída. Pero, además de las situaciones en el lugar de trabajo que pueden aumentar el riesgo de caídas, existe otro peligro que acecha a las personas que a menudo trabajan en altura: acostumbrarse a los riesgos de trabajar en altura y desarrollar (incorrectamente) hábitos no intencionales.

Muchos trabajadores, desde techadores hasta soldadores y limpiadores de ventanas hasta carpinteros, a menudo trabajan en altura o incluso trabajan en altura todos los días. Por supuesto, estos trabajadores son conscientes de los peligros y, en general, toman medidas para protegerse de una caída. Pero, además de las situaciones en el lugar de trabajo que pueden aumentar el riesgo de caídas, existe otro peligro que acecha a las personas que a menudo trabajan en altura: acostumbrarse a los riesgos de trabajar en altura y desarrollar (incorrectamente) hábitos no intencionales.

1. Acostumbrarse a los riesgos

La primera vez de las cosas más básicas de la vida da un poco de miedo, debido a posibles peligros y desconocimiento: andar en bicicleta sin ruedas de entrenamiento, las primeras clases de natación en la piscina profunda, tu primera lección de conducción, etc. Después de un tiempo, obtienes acostumbrado, sus habilidades mejoran y en algún momento es un asunto de todos los días e incluso puede correr riesgos aún mayores. Un error y podrías terminar con un ojo morado, una rodilla magullada o algo peor. Pero lo has hecho tantas veces que tu autoconfianza está muy alta.

2. Riesgos ocupacionales

Ahora bien, estas comparaciones pueden no ser 100% traducibles a riesgos ocupacionales (otoño), pero ilustran el tema que queremos abordar. En cualquier ambiente de trabajo, los riesgos están presentes. Ya sea el riesgo de caerse de las escaleras en la oficina o caer desde un rascacielos de 300 metros (985 pies) de altura hasta el suelo. Especialmente en la construcción, los riesgos son altos y los accidentes ocurren mucho debido a los muchos trabajadores diferentes, al entorno en constante cambio, a los equipos pesados ​​y a las partes estructurales sin terminar.

Para prevenir estos accidentes y eliminar los riesgos en el lugar de trabajo, las autoridades han elaborado leyes, reglas y requisitos que prescriben medidas de seguridad para proteger a los empleados. Porque todos quieren regresar a casa después de un día de trabajo, ¿verdad?.

3. Entrenamiento, entrenamiento, entrenamiento

La capacitación (anual) es crucial para mantener la seguridad ocupacional y la necesidad de protección contra caídas como prioridad para los empleados. Durante estas capacitaciones, los riesgos y peligros se resaltan una vez más. Además, a los empleados se les proporcionan los últimos desarrollos en protección contra caídas y cómo usarlos adecuadamente.

El poder de la repetición ayuda a los trabajadores a evitar que se vuelvan descuidados, a olvidar elementos importantes del uso adecuado de la protección contra caídas y a subestimar los peligros del trabajo en altura

Entrenamiento

Evaluación de riesgos

Otras maneras de mantenerse al tanto de los riesgos cuando se trabaja en altura es realizar una evaluación y evaluación de riesgos antes de que comience cualquier trabajo. Después de esta evaluación, se determinan e instalan las medidas de seguridad necesarias.

Cuando existe un sistema de protección contra caídas, quienes lo van a utilizar tienen que realizar una Evaluación de riesgos de último minuto (LMRA) antes de CADA vez que usarán el sistema y el Equipo de protección personal (EPP) correspondiente. De esta forma, conocen cualquier posible peligro y piensan activamente sobre cómo prevenir el riesgo de caídas.